Xenofóbica, homofóbica, anarquista, racista, antisemita y atea San Antonio Oeste

Ya desde el micro leí un “el mejor judío es el judío muerto”. Luego, todo lo demás: la fobia a la homosexualidad, a los inmigrantes, a la religión, a la escuela-educación. La sentencia “Dios se caga en vos”, es significativa… implica una fe inversa: se cree en ese Dios, pues no se lo niega, pero se afirma que ese Dios es odio en acción… Dios odia a su creatura, “Dios se caga en vos”… en todos, por supuesto: también se caga en el que escracha la sentencia.
Uno puede entender que la escuela, según Foucault uno de los tres pilares de la dominación del poder junto a la cárcel y al hospital, despierte ciertas antipatías. También la iglesia-institución; basta agarrar un libro de historia para ver que no siempre se ha derramado el amor cristiano desde el trono de San Pedro, y estoy siendo muy pero muy leve. Pero… ¿los judíos?… ¿los homosexuales?… ¿los inmigrantes?
Uno se asusta, porque camina por ese pueblo y lee y piensa: “¿quiénes serán los que escrachan este horror en las paredes?, ¿será éste que, mientras camina me sonríe?, ¿será el tipo que me alquiló el departamento, el verdulero, el policía, el cura, el carnicero, el pescadero que me vendió los langostinos pelados?… ¿que me harían si supieran que soy un ferviente creyente que defiende el laicismo, la despenalización de las drogas y el aborto, la libre elección de la sexualidad, la inmigración y toda fe religiosa, incluido el ateísmo?”
“Mejor me callo” -pienso mientras sigo caminando-. Porque el odio está vivo, repta entre las sombras. Uno ve sus efectos al otro día, cuando amanece: el paredón y su sentencia retrógrada.
Lo peor de todo es que no están tachadas. Nadie, en todo San Antonio Oeste, salió a pleno día, aerosol en mano, a contrarrestar el odio.
Da miedo, la verdad.
19

24

21

7a

36

38

23

40

37

39

Viedma

Escapar de Buenos Aires siempre es un sano escape. Atravesar los novecientos kilómetros que separan a la gran ciudad de la proto-alfonsinista-federalista-fallida capital de Río Negro, una larga experiencia que arrima a lo que se avecina… calor, silencios, lo nuevo y lo viejo cortado por el ancho río, el rumor del mar a lo lejos, vecinos mateando en la rambla, perros caminantes siempre sonrientes, pequeñas embarcaciones taxi que van y vienen una y otra vez. Y aviones en lo alto. Y una memoria irredenta de exterminio patagónico y de imparable inundación.
Conseguir un hotel barato y lindo nunca es fácil, menos con pesadas mochilas cargadas de los hombros, una estrella como un fuego de dragones y el cansancio del viaje en los huesos. Pero al fin siempre, si se insiste, llega lo que se busca.

1 2 3 4 5 6 7

El futuro es ahora

Parece una consigna Morrisoniana, pero no, es un antiguo grafitti escrachado en una pared de Villa Ortúzar. Luego, todo lo demás: metebombas femeniles fanáticas del Profeta; consignas políticas risibles a la luz de hoy día; la muerte cabalgando la ballena franca; la pobre de Mabel arruinada -¿económicamente?, ¿corporalmente?, ¿espiritualmente?-; personajes célebres en technicolor: Bruce Lee, Walter White -no podría ser en otro color que el azul-, Bob Marley con cara de porro endovenoso… y “Resistir es vencer”… ¿resistir que?: la incomparable e insuperable estupidez humana.
Eones de tiempo, de espacio, de espera. Y golondrinas color café; y amenazas de juicio por mear una pared; un pedido ultra K por la memoria histórica o por la gratuidad del puto balón… uno entiende lo que significa la pluralidad leyendo en la pared. Uno entiende lo que significa la desesperación leyendo en la pared. Y el caos humano, y la desgracia. Y la gratuidad, también, de la libre expresión.
Comenzar el año pateando por Villa Ortúzar rumbo a las pizzas de Santa María es un don de Dios. Y se agradece, desde luego.
Ahora bien, si la Virgen de San Nicolás llora sangre en Avellaneda… ¿será que la original de San Nicolás está ocupada?… ¿o tendrá que ver con todo este asunto modernoso de la “aldea global”?
No sabemos. Nada sabemos.
Pero bueno, al fin llegó la zapi, fugazetta rellena, y también llegó el 2016.
Y, por ahora, todo sigue.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 27a 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40