Cacofonía psitácida en “El Cóndor” y el sol como un mazazo rumbo a Lobería

Digamos que usted llega a una playa. Desde la avenida costanera hasta el agua esa playa mide no menos de trescientos metros. Arena fina como harina, suave brisa, mar frío pero no tanto. Uno podría decir “una playa ideal”. Luego … Sigue leyendo