Encuentro post mortem

Abrí los ojos: estaba en un gran recinto amarillento; el techo se levantaba por lo menos a diez metros por encima de mi cabeza, y el ancho era, también, de diez metros. Hacia delante y hacia atrás no veía límites, … Sigue leyendo

El templo en la mañana

Temprana primavera, bicicleta y pedaleo, un kilo y medio de muzarella en la mochila… y el templo; recortado sobre la infinitud del cielo. El sol es una caricia y la brisa trae el sabor del mar, del recuerdo de pasadas … Sigue leyendo