Gato entre las sombras

Desde el Jueves Santo y desde el borde del tapial
me saluda el gato entre las sombras.
Camina esperando el tiempo,
se sienta y aguarda la brisa,
se limpia y se detiene en el momento exacto…
el aire trae ese olor que se abre paso despacito
y burbujea, color rosa, en todo el interior.
Este gato es un gato fotograma,
vive en Caseros, es bicolor,
sus ojos y su pelo y sus patitas de algodón
están guardados como archivos
en un aburrido dispositivo que gira y gira y gira y gira
mientras el nunca se entera.
Las medicinas no lo alcanzan, tampoco la sinrazón;
este gato que saluda desde el borde
no lleva prisa,
ni guantes, ni paraguas; no cocina, ni congela,
sale por la mañana y regresa cuando cae el sol.
Y también duerme… cuando tiene sueño.
Y también me observa… cuando se le da la gana.
Esta gato en las sombras es un misterio y un espejo…
es una metáfora perfecta de todo lo que nunca voy a ser yo.

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