Un negocio y una historia

Compraba discos allí, y casettes.
Iba caminando desde casa con un vinilo en la cabeza, seguramente algo escuchado en la FM.
Mal atendían dos tipos que, ahora, siguen estando… aunque uno de ellos, el que tiene graves problemas para sonreír, se ve poco: se metió en política.
Una vez compré un casette de Alan Parsons que estaba grabado directamente desde el vinilo… lo ponías y lo primero que escuchabas era el ruido a huevo frito de la púa.
Me cagaron varias veces, pero la verdad es que yo era bastante hincha pelotas, aunque gastaba bien.
También les compraba casettes vírgenes, TDK de cromo y hasta de metal.
Unos años después dejé de ir, subí una pantalla en el nivel y me fui a las disquerías de Cabildo: Churba y La Pelela.
Hoy Churba es un shopping de indumentaria, y La Pelela no existe más.
Yo creo, viendo la foto, que no le ponen un mango al negocio desde que yo era un asiduo cliente de once años…
Tengo cuarenta y cuatro.
“Con la democracia se come…”
Ojo con votarlo.

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