Los verdaderos fantasmas

Somos los fantasmas, los verdaderos fantasmas.
Aparecemos por ahí, caminamos un ratito por allá
y nos vamos,
desaparecemos para no volver.
Somos los espectros del tiempo continuo,
los débiles ecos de la existencia irreal,
las fracciones que nunca suman un número entero,
somos… viento, polvo, eco, 
una llama fugaz que no alcanza para calentar los huesos fríos.
Dicen que los reyes de lo creado superan a todas las maravillas de la creación…
Yo creo que es verdad:
Nada, en el reino, es tan leve.
Los fantasmas ignoran su condición, y se sorprenden frente al espejo.
No los salva el llanto, no.

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