El sol en la colmena

Abre el año mientras caminamos rumbo al barrio, caminamos y pensamos en consumir y en el disfraz que revestirá nuestra carne inexorable.
Caminamos entre neones mentirosos y dicroicas cobardes -así es el barrio- y mientras pasan los nuevos entes de consumo -algunos son muy viejos y aburridos- aplastando todo bajo el peso de sus deseos, me entretengo descubriendo la proto vida en la colmena, la horrorosa colmena de balconcitos que miran la vereda y la avenida… una encerrona de aire acondicionado y de alfombra sufriente de corte de luz.
Las vacas gordas y borrachas chillan como cerdas porque les cerraron las puertas en la cara.
Que ganas de asesinar…

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