Esperando la carroza -o la carreta-

En el andén del Sarmiento uno puede escuchar los gritos de agonía conectados con las líneas paralelas que suben vibrando desde los pies.
Luego arriba la carroza, que más que carroza es carreta, y es sólo ver su estado para que el alma se desplome por el temor a morir… entonces se recurre a la perenne oración incesante por la propia vida y por la de todos los demás que comparten ese instante, esa suerte, la de estar allí, rumbo a los amigos, rezando para no morir en el intento.
Llegamos, finalmente.
Este texto lo atestigua.

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