Un cadáver en casa

La pobre estaba entre la ventana y la maderita que la cierra… obviamente yo no la vi, cerré y así quedó, como una estampilla.
Es un lagartija, está estampada en un costado de la ventana hace por lo menos dos años… yo la dejé ahí especialmente para ver el desarrollo de su descomposición y, aparte, para no olvidarme que soy, como ella, carne de cañón.
No hay una diferencia fundamental entre ella y yo.
“The future is uncertain and the end is always near”
Jim sabía.

Los comentarios están cerrados.