Final del día….. ¡CAOS!

Para empezar son casi las once de la noche, estoy gordo, mañana tengo que madrugar, me atraparon las anginas y el tiempo no me alcanzó para hacer todo lo que necesitaba; hoy he oscilado entre la guitarra, la PC, el taller de UNTREF, la casa de mi vieja, la guitarra otra vez, la PC, alumnos, mucha tos, la guitarra de nuevo, la cena, Rimsky Korsakov, aún no me he bañado, la PC, tengo sueño, la mente enloquecida, me pica la garganta, pizza fría, gases y cebollas, quiero leer más, necesito tirarme en la cama y olvidarme del planeta mientras meto la cabeza en un libro, pero el segundero no me perdona ni me espera, me ignora, se caga en mi, y todo el mecanismo es mudo y sin jerarquías y absolutamente indiferente: lo mismo se caga en Obama que en Britney Spears y en los hermanos Pimpinela. Y yo sigo en la PC, como un discípulo indiscutible de Windows XP.
La radio también ha oscilado hoy entre parámetros muy cómodos de tan bien definidos: River y Boca, blancos y negros, Dios y el diablo, macho y hembra, zurdos y fachos, argies y paraboliguayos, nada en el medio. Y llueve, lo cual sirve para regar la fe que mueve montañas, pero en Caseros ni siquiera hay un cerrito, una lomada de cagada, y entonces uno se pregunta que mierda es lo que va a mover con la fe si la tierra, la bendita tierra, madre Pachamama de todos los frutos que nos alimentan, está cubierta de cemento hasta el infinito.
Y los que me rodean, que nunca se sabe si son humanos o no, chillan desesperados con el miedo de las criaturas acorraladas, porque en algún espacio que no se sabe si es físico o virtual los ejércitos de Cristina se están aglutinando y reorganizando bajo la supervisación del negro Chavez -el de Venezuela, sí- con el expreso fin de exterminar a la clase media y entregar el país en manos de los negros de mierda; y también hay problemas en el Sarmiento, hay ¡CAOS!, y hay problemas en los hospitales, hay ¡CAOS!, y hay problemas en el Anses, hay ¡CAOS!, y hay problemas en los subtes, hay ¡CAOS!; la dictadura nos amenaza y justifica el ruido sagrado de las cacerolas, in nomine Patris et Filii et Spiritus Sancti, y la rosada y sus secuaces tiemblan frente a ellas y al ritual exorcístico de la gorda Carrió que se acerca, cual Juana de Arco, cruz en pecho, culo astronómico, a la cabeza de la indignada marea humana, marea pura y santa que dice ¡basta!, porque hay que decir ¡basta!, porque la dictadura nos ahoga.. ¡vade retro satana!, la dictadura nos condiciona.. ¡vade retro satana!, la dictadura nos rompe el culo con toda la mierdosa ideología comunista y bolchevique y trotskista y revolucionaria y montonera y stalinista, incivil y reventada cámpora de carroña.. ¡vade retro satana!, diKtadura que, como al querido gordo Lanata, ejemplo cívico ja-ja, nos tiene tan pero tan podridos que hasta el olor a mierda se ha vuelto dulce de tanto esperar un poco de inteligencia colectiva… y, hablando de bondis, también hay problemas en los colectivos, en los camiones de basura, en los puteríos, en el rating del culo de la vieja legran y en los hijos bautizados ¡blasfemia! del trava y puto y degenerado de la V, porque ¡HAY CAOS!……. introibo ad altare Dei, Amen.
En fin, a veces me siento tan pero tan mal escuchando las quejas de la “gente como uno” que para escapar de la metralleta verbosa me iría a vivir a una cancha de fútbol, me compraría un par de botines, una remera de cualquier color de mierda y me convertiría en un fanático, 32 special en mano, del balón. Y que a la Argentina la arregle Cristina, que para eso fué votada por el 54%, aunque hubo fraude. Por eso recemos junto al cardenal por la Argentina que viene y que reza(rá): “Los Argentinos somos derechos y…………… ¿humanos?

      

Los comentarios están cerrados.