La decepción de “Prometheus”

El día de ayer fué largo. Primero, ir al médico para comprobar, dichosamente, que todo sigue en orden saludable y que aún no voy a morir -no por enfermedad, por lo menos-; luego vinieron a casa mis compañeros de UNTREF para terminar el TP que hoy, en un par de horas, presentaremos en el examen final de la cursada. Un parto, el trabajo, pero el grupo es maravilloso y el resultado, artísticamente superlativo, por lo tanto valió la pena el esfuerzo de cinco cerebros al rojo vivo. Y luego, el tan esperado encuentro con “Prometheus”, la precuela de “Alien”, filmada también por Ridley Scott. El problema con “Prometheus” es que me pasé la mitad de la película esperando que comience, y la otra mitad esperando que termine, porque obviamente nunca arrancó. Emoción cero. Y, aparte, ¡no entendí nada!. No creo que esté siguiendo la “línea de ADN de Alien”, como dijo Scott… creo que el pobre está un poco viejo y que pasaron tantos años desde que filmó “el octavo pasajero” que se olvidó todo acerca de él. Y viendo la precuela, estoy convencido que yo, Jonás, he visto el film original mil veces más que él mismo. En fin, poco importa. Finalmente la noche terminó como siempre termina desde el centro: 39 hasta Chacarita y 123 hasta casa. Y subo las fotos, publico y me voy al final. Chau.

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