Sabado en tierras chetonas

Esto sucedió un par de semanas atrás -el “fin de los tiempos” viene muy veloz-, en principio fuimos hasta Chacarita a cenar a “Gambrinus”, y luego salimos de allí rumbo a la segunda botella de tinto, en tierras Hollywoodenses.
No hay mucho para contar, caminar desde Chacarita hacia Palermo muy cerca de las vías del San Martín brinda el espectáculo gratuito de unos grafittis tan bellos que uno se olvida del riesgo al choreo y/o asesinato. Luego, unas cuadras más allá, luces de colores, espejitos y la sensación de estar dentro de una propaganda de coca-cola: hay tantas Argentinas en la Argentina que uno puede encontrar varias pateando por esas veinte cuadras sin tener que salir de la Capital Federal. Finalmente nos tomamos el segundo tinto, un Rincón Famoso, en un bar frente a la placita Serrano… seguro, pero muy desagradable -tanta “rubia tarada” alrededor-. Y como siempre para terminar el 39 a Chacarita y el 123 hasta la esquina de casa.

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