Sabado 24 de marzo: pateando desde casa hasta la marcha en la plaza

Ya sé que no me van a creer, pero si callara mi verdad por la vaga insidia de la incredulidad ajena, ya no hablaría más… por lo tanto fué así: 15:10hs salí de casa rumbo a Plaza de Mayo, caminando con la cámara en la mano, pactado previo encuentro con mi chica y una amiga a las 21hs en un bar frente al Congreso de la Nación. El itinerario, muy simple: vías del San Martín desde Caseros hasta Villa del Parque, desde allí Cuenca a la derecha hasta Rivadavia, y desde ese punto a la izquierda y derechito hasta el edificio del Congreso. No fué exactamente mi paso por el de las avenidas, pero sí por el entorno más tranqui -¿la música en el mp3?: Queen; “Una noche en la ópera” y “The Game”; y un compilado de maxis de Astor Piazolla hechos por los mejores Deejays. Llegué a las 20:30hs enterito y con hambre, entonces la amiga de mi chica nos invitó a cenar a un resto peruano. Cuando logramos llegar a la plaza, pasadas largamente las 22hs, solo encontramos una tremenda mugre, algún que otro rezagado y un olor a porro que, ¡mamita!, te pegaba el mero hecho de respirar. Glorioso. Finalmente heladito, agua con gas y a patear hasta Chacarita derecho por Avenida Corrientes, y luego 123 y ver pasar la vida por la ventanilla, y parada en la esquina, y casa, ducha, cama, libro, out.

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