Cachi adentro (1)

Luego de bajar del cementerio en lo alto nos fuimos caminando por un camino de ripio hacia la derecha con destino a Cachi adentro, que se encuentra de Cachi a unos cinco kilómetros hacia el oeste. A los pocos minutos de patear nos fué cubriendo la tormenta que ya veíamos desde la cima del camposanto y un rato después comenzó a llover con unas gotas gruesas y heladas… unas nubes negras y amenazantes flotaron sobre nuestras cabezas dejando caer unos refucilos eléctricos y potentemente majestuosos que me llenaron de espanto… temí verdaderamente que nos iba a alcanzar un rayo. Pero en una vuelta del camino aparecieron caminando en sentido contrario una parejita de jóvenes lugareños que al ser consultados por mi temor se miraron y se echaron a reír, literalmente se me cagaron de risa en la cara –mucho noticiero dieguito, pensé-… entonces me relajé, Paulita se relajó y continuamos bajo la lluvia caminando rumbo a Cachi adentro. Esta es la primera parte de ese maravilloso e inolvidable lugar en donde el tiempo lineal del reloj desaparece entre las cabritas, las distantes montañas nevadas y los tomates rojos de las huertas. 

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