Diez autorretratos en el baño

Sucedió el miércoles por la noche luego de regresar de un asado con amigos, ya saben, mucho alcohol y mucha comida y la mustia sensación de que el tiempo se echó a perder… entonces fué llegar, tomar una ducha fría y llorar a mares. Y la cámara de fotos. Y el llanto que se convierte en risa, risa borracha y demencial, mientras el reloj no para de contar y la luna pasa y ahora el sol brilla otra vez y faltan dos días enteros para que el 2011 se convierta en un archivo del disco duro del pasado. Y está lleno de virus, lo que significa que hay mucho por hacer, barrer, limpiar… propósito, le dicen. Y a los 42 años eso ya es un montón.

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