Celos

Mientras alguien me hablaba,
me decía algo así como que no estabas
el demonio que vive en la espuma de las olas
en el mar de mi cabeza
me llamó a los gritos.
Fue imposible no escucharlo,
fue claro, preciso, despiadado.
Y me dijo que vos no estabas
porque estabas con otro.

Velan las ardan
es campos nas lespinas
¡fuego!, ¡fuego!
y corro, corro como un necio.

Pierdo el tiempo perdiendo el tiempo
mientras toco la guitarra
y las últimas nubes de la tormenta
hacia el este flotarán.
Y dejarán un cielo vacío
con un brillo perlado
sin tiempo.
Nada es nada sin el todo,
todo y nada ya no existen,
este mundo carece de tiempo,
ya no hay sumas, ni restas, ni productos.

Velan las ardan
es campos nas lespinas
¡fuego!, ¡fuego!
y corro, huyo como un necio.

Y si Leviathán levanta
entonces Cristos summus overdrive.
Yat de limit tudei
on the floor
tunait.

El humo cerró el cerrojo del pensamiento
y lo convirtió en humo.
Humo espeso, humo blanco,
humo cemento.
Una nube se desliza bajo Alfa del Centauro
y, por un momento,
el cielo tiene techo,
y no hay aire suficiente,
y las estrellas murieron.

                                        (1995)

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