Caminata nocturna bajo la lluvia

Primero la caminata bajo la garúa triste de un lunes desesperante como todos, desde Caseros hasta las tierras de Cadore; luego unas porciones de tarta en el “Bellagamba” de Villa del Parque, regadas con gaseosa y agua mineral. Y las palabras y los besos y las fotos entre el viento, y la risa que todo lo puede y la añoranza de otras latitudes siempre intactas en la memoria, latitudes saladas que esconden, tras los altos edificios, el rumor del mar y la montaña y el olvido; y ese suspiro que aparece encendido en un ensueño de horizonte y de nieves y picos… y de pastas con mariscos y vino tinto a pocos metros del puerto.
No hubo tanta suerte a la vuelta: la lluvia como baldes y los paraguas impotentes y las medias mojadas hasta el hueso, pero no importó… para cuando llegamos a casa el bajón era una anécdota y el recuerdo presente el de tu boca y tu sonrisa.

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