Electrosierra -un intento fallido en el Taller 2-

Tal vez no haya nada más difícil que salirse de las costumbres culturales. Harto habituado al tiempo regular, al pulso, a la altura y a la armonía funcional, intentar componer una obra musical con vida e identidad propia utilizando sólo una nota, sólo una, convierte el intento en casi una imposibilidad, en un campo de batalla. Por eso esta electrosierra -el nombre es de Valverde- quedó cortando en el camino… demasiado tiempo regular, demasiada complejidad sonora, demasiado, demasiado, demasiado; y como más es menos -y menos es más- arranqué de nuevo, esta vez eligiendo un tema que emocionalmente me comprometa, y tratando de enredarme en el tiempo cronológico como si fuese una historia que contar, prosa musical, un film sonoro. Y parece que funciona… sólo que resta continuar hasta que se autocomplete o hasta que la fruta caiga, madura, por sí sola.

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