Grafittis -desde Chacarita al centro porteño-

Calle Niceto Vega desde Lacroze hasta Cordoba y Esmeralda, lunes, cámara en mano y el bajón del primer día de la semana; un sol otoñal con un tremendo calor para nada acorde con la posición planetaria… ruidos, stencils, motos, se buscan perros, sirenas, alienígenas en el balcón, celulares, mierda en la vereda, Benito de don Gato militando por el porro, Güerrin en la pared, semen, forros y cientos de cuadras pateadas, una tras otra, con un resignado estoicismo que intenta escaparle, como a la peste, a la olla cerrada, soldada, fundida, ciega, sorda, muda y a punto de estallar llamada la olla lunes otra vez. Y luego el reloj que nunca para porque es un mecanismo, y las casas que se estiran hasta ser edificios, y millones de ventanas como ojos muertos, y pantalones y bombachas colgadas en balcones aburridísimos con descaro multicolor, y la gente revoloteando como moscas, como chancros, fumando, tweeteando, buscando, escapando, mintiendo, estafando, y el chivo hermano indeleble bajo el brazo, y el sol que cae y cae y cae para regresar mañana, regreso fatal-banal-fecal-menstrual, y más tarde dejo de pensar porque entro en el CONSUDEC y cuando subo las escaleras me entero que faltó la profe, y que hay que hacer un trabajo en su hora, un trabajo trabajoso, y encima hay que entregarlo con nombre y apellido, número de documento, análisis de sangre, libre deuda municipal y certificado policial, o sea que el lunes se transforma de lunes de mierda a lunes de remierda con parcial sorpresa, lunes de recontramierda con parcial sorpresa a ¡mis 43 años!, ¿lunes de remierda y nada más? ¡no!, ahora quiero la entrada para ver a The Cure, quiero que desaparezca el flotador que subsiste inconmovible todo alrededor de mi cintura, quiero todo lo que merezco por aceptar que me traten como un adolescente idiota, quiero armas, carne, espasmos, salir a la plaza y fumar mil porros, putear a la poli, matar palomas, cruzar en rojo y que me pisen mientras el planeta explota en un ensordecedor orgasmo múltiple, orgasmo anal, potenciado por las ojivas nucleares norcoreanas, israelíes y norteamericanas, y ¡cuanto cuesta lograr una sonrisa legítima en estos días punto de partida!…… Luego lo de siempre: aceptación de la mierda hasta el cuello y salida a las 21:45, encuentro con Paula en Cordoba y Pueyrredón,  pateada de regreso a Chaca arrastrando el cuerpo como se arrastra un cadáver, 123 hasta Caseros, puerta, fondo, en casa las pizzas que sobraron del finde, pizzas recalentadas a las 12 de la noche, calabria, fugazetta, jamón crudo-roquefort y fainá cebollera, bien livianito, especial para el lunes… y al final garco, meo, ducha, dientes, cama, beso, biblia y chau, a dormir que mañana otra vez sale el sol y la mierda se loopea en la radio, en la calle, en el diario y en la TV.

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