Opuestos (una foto bellísima y un gif horrendo)

Como el rojo y el azul, el día y la noche o el macho futbolero y la sensibilidad femenina así mismo la lluvia y la licuadora en el techo… ni hablar de la puesta de sol y la metáfora infinita de las paralelas. La lluvia sucedió el domingo anterior, fué entonces cuando los ratis cayeron en la cuenta de que los estaba filmando y empezaron a dar vueltas manzanas a nuestro alrededor de un modo cada vez más amenazante hasta que, providencialmente, apareció el bondi que nos levantó -y que no era el que esperábamos- y nos llevó a Chacarita. El sol cayendo es este último domingo, las vías son las del San Martín entre Santos Lugares y Sáenz Peña; mi chica se estaba llendo a cenar con una amiga y yo me estaba llendo a cenar conmigo mismo y los “Relatos de poder” de Carlos Castaneda. Y, sí: pizza… ¿Que más podría ser?

1

Photobucket

Los comentarios están cerrados.