Un flan de cajita

Hace días que me atrapó la amargura con la infalibilidad del color gris, abro los ojos por la mañana y no encuentro razones para estar. Lejos de mi religión, lejos de los objetivos, del placer del simplemente estar búdico y tambien de los amigos… los que me rodean son extraños, quiero estar solo, dormir, hundirme en la red, olvidar la guitarra y las fotos y el trabajo de crear; los vídeos, los textos, el cielo y el infierno, olvidar que el reloj no se detiene…
Tal vez sean las ausencias, si me entienden, lo que estuvo y ya no está porque uno ha elegido que así sea.
No he abandonado lo innecesario con la necesaria convicción. Y mi fe es un flan, un flan de cajita.

mina

Los comentarios están cerrados.