Miramar antes del regreso

Ya pasaron treinta días desde que viajamos a Miramar y aún no se olvida… Simón a nuestro lado caminando por la playa, el sol cayendo y alargando las sombras, saturando los colores en su paso al otro hemisferio; el sonido de las olas, ese mantra infinito que cura la mente y los oídos de toda la polución sonora que se parasita en la mente de los que sobreviven en la ciudad. Y Diego, y las botellitas de tinto, y los amigos, y el humo… en fin, el paraíso, si existe, seguramente tendrá algo de esa cualidad. Y será sano. Y será inagotable, para siempre.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20

Los comentarios están cerrados.