Copacabana -bolivian disco-

Copacabana, lago Titicaca, los “Antiguos” a unos pocos metros de bolas espejadas rotatorias y rayos láser de geometría aleatoria; cervezas enfriadas a fuerza de noche y de estrellas; cigarros dulces y picantes de oscuro tabaco chuquisaca…  y frío, mucho frío entre ese dichoso silencio de viaje y de lejanía de lo habitual, o mejor, de sana distancia de lo que es habitual para un habitante de las orillas del plata. Una lluvia torrencial cayendo como una cortina de misterio a orillas del lago navegable más alto del globo mientras caminamos rumbo al baile y a las pistas vacías de chicas, con hombres bebiendo a destajo y bailando con otros hombres a fuerza de soledades femeniles, llegando tristemente a esos límites etílicos que en Bolivia son altamente liminares. Luego… ya no puedo recordar. Creo que regresamos, o no… o nos quedamos, o no. Preferiría que hablaran las cervezas o los chuflay de lima y zingani. Sé que Copacabana, la noche de Copacabana -especialmente ésa- le hizo algo a mi interior. No me quejo.

1

2

3

4

5

6

7

Los comentarios están cerrados.