La vida humana vale si está viva

Yo no sé si sabrán, pero un ser humano vale algo cuando está vivo.
Sin embargo, por una bicicleta, mi bicicleta, casi me matan.
Miren cómo quedé: dos costillas rotas, la mandíbula dislocada, el ojo izquierdo en compota, el corte en la cabeza… eso fue lo peor, el botellazo en la cabeza.
Y se llevaron la bici, mi bici, y me dejaron ahí, inconsciente, tirado en la arena, a media cuadra del río.
Yo sólo quise salir a hacer un poco de deporte como todos los domingos, pero llegaron estas lacras y ¡tuve que pelear por ella!¡porque ella es mía!
En fin, me patearon las rodillas y todo lo demás… ¡si hubiese tenido el fierro!, pero no, no salgo armado los domingos, el domingo es el Día del Señor… ¿Cómo voy a ver misa con un ’38 special cargado en la cintura?… ¿y así comulgar?… ¡este país no da para más!
Pero hay que matarlos, cerdo tras cerdo, rata tras rata, hasta que no quede ni uno. Yo organizaría un comando, el “comando racial”, porque son de otra raza estos hijos de mil putas, son unos negros asesinos hijos de remil putas que no respetan la vida humana.
¿Estas basuras sabrán que yo, como tantos otros, valemos más vivos que muertos?
No hay otra, hay que matarlos a todos. Levantar un paredón con diez mil ladrillos, como dijo Fidel, y meterles plomo. Y a sus hijos también.

Los comentarios están cerrados.