Un análisis y una traducción de “Just like heaven” de los Cure

Unos meses atrás intenté una traducción de “Just like heaven”, de los Cure; encontré una toma perdida en el disco duro hecha hace tiempo mientras caminaba por las calles de Villa Luro, foto que me llevó, inexplicablemente, al deseo de intentar la traducción.
Menudo problema.
La canción, escrita por Robert Smith en 1987, es un sueño, es decir, el cantante de The Cure arranca soñando -es sabido por sus fans que Smith suele componer canciones con sus sueños, lleva siempre una libretita al lado de la cama, dice él-.
Empieza entonces con un diálogo onírico entre él mismo y “ella”, sin nombre ni más datos que su volátil promesa de “escaparse con él”:
“Muéstrame como haces ese truco, el que me hace gritar -ella dijo-, el que me hace reír -ella dijo-, y giró sus brazos alrededor de mi cuello; muéstrame cómo lo haces y te prometo que me escaparé contigo, me iré contigo.”
Hasta acá, hermoso y sencillo… aún no se descubre que Smith está soñando, sino que se encuentra embargado hasta la coronilla en una relación amorosa de lo más mágica y preciosa, y sin embargo, peligrosa… peligrosa, primero, por la sensual imagen de “ella” girando los brazos alrededor de su cuello -uno se la puede imaginar tan extremadamente bella como seductora-, y después, por la burbujeante promesa -“te prometo que me escaparé contigo”-… promesa e imagen que, juntas, vienen a desencadenar inevitablemente la sospecha de la imposibilidad de dicha compartida y de fatal desenlace.
La canción continúa de este modo:
“Girando al filo de ese vertiginoso abismo, besé su rostro y besé su pelo, y soñé con todas las diferentes maneras que tenía de hacerla brillar”

Aparecen entonces dos metáforas y, luego, la realidad del sueño: el “abismo” que puede ser del amor, o del mar, del acantilado, del sueño, del miedo de amar, del miedo a perder el amor o perder la capacidad de amar… etc; y “hacerla brillar”, esto es, enamorarla hasta hechizarla, volverla loca, embrujarla hasta lograr poseerla para siempre… nótese que el trasfondo emocional de todo el asunto en esta canción es el superlativo deslumbramiento de Robertito y el temor de perderlo todo, de resultar finalmente sólo y sin “ella”.
Y luego:
“¿Porqué estás tan lejos? -ella me preguntó-
Porque nunca sabrás que estoy enamorado de ti, enamorado de ti.”
Obviamente Smith sufre de un miedo casi paralizante… está tan deslumbrado por ella y tiene tanto temor de perderla que no se atreve a expresar su amor… tal vez porque no tiene el valor de reconocer, frente a él mismo, lo perdidamente enamorado que se encuentra… una zona de riesgo tan dichosa y tan dolorosa al mismo tiempo. Hasta tal vez Robert piense que no la merece… y remata, entonces, con el estribillo, que reafirma su deslumbramiento liminar y cuasi religioso:

“Tu, suave y única; tu, perdida y sola, extraña como ángeles bailando el el océano más profundo, danzando en el agua como un sueño.”

La idealización es perfecta y total… y como todos sabemos, en este mundo imperfecto por ley, lo perfecto está condenado a morir, a desintegrarse y desaparecer.
Y aquí en este punto, esta bella canción pasa del mundo onírico a la realidad cruda, y lo hace con una frase que es tan hermosa y delicada como difícil de traducir:

“Daylight licked me into shape”

“Licked” es “lamer”, como cuando el perro nos despierta pasando su lengua por nuestra cara, y siempre es un sobresalto; pero acá lo que “lame” ni es un perro, ni una lengua, sino la luz del día, que sobresalta a Robert porque lo despierta, pero ese sobresalto es, en este caso, traumático, porque se acaba el sueño, y se acaba “ella” y se acaba el amor… luego, “into shape”, viene a ser “en una forma”, esa forma que regresa porque regresa la realidad, ahora Smith ya no sueña, ahora tiene un cuerpo otra vez, un cuerpo con forma, un cuerpo vivo y despierto; podría entonces traducirse la frase de este modo:
“La luz del día me lamió y me puso en forma”,
pero esta traducción es muy desafortunada porque no expresa la riqueza de su totalidad; tal vez mejor sería:
“Lamido por la luz del día, me desperté sobresaltado”
La verdad es que es bastante imposible mantener el ritmo y la economía del inglés en una frase castellana.
Remata el final, entonces:

“Lamido por la luz del día, me desperté sobresaltado; debo haber dormido por días, y moviendo mis labios para respirar su nombre, abrí mis ojos y me encontré solo, solo, solo sobre un mar enfurecido, el mar que me robó a la única chica que amé, sepultada en el interior de mi alma”

Ese mar “ladrón”, enfurecido, también es una bella metáfora… la vida, el desencanto ante la falta de control, ese río que pasa a nuestro lado y arrasa irremediablemente con las cosas y las personas que quisiéramos poseer cerca para siempre, y que sin embargo se van para no volver.
En fin, acabo de pensar que tal vez toda la canción sea, también, una metáfora de la vida… la vida que se nos escapa entre los dedos como se escapa el agua, como se escapa la arena, como los años que vuelan hacia un pasado perdido e inasible como el fallido tiempo del reloj.
Y el final:

“Tu, suave y única; tu, perdida y sola, tu, exactamente como el cielo”

“Exactamente como el cielo”… perfecto y puro, el paraíso, y a fin de cuentas, imposible, condenado a la muerte y a la disolución.
Y en el fondo, un engaño, una mentira también; ya que todos perdemos a la vida y a todos los que amamos, sin embargo, ésta nunca agota nuestro amor, nunca dejamos de amar, siempre, con ese ritmo de las olas del mar que retornan a la costa una y otra y otra vez, volvemos a empezar… y así hasta el fin… “This is The End”…

“Mostráme como hacés ese truco,
el que me hace gritar -dijo ella-
el que me hace reír -dijo ella-
Y giró sus brazos alrededor de mi cuello.
Mostráme como lo hacés
y te prometo, te prometo que me iré con vos.

Girando al borde de ese vertiginoso abismo,
besé su cara y besé su pelo,
y soñé con todas las formas diferentes
con que la hacía brillar.
¿Porqué estás tan lejos? -me preguntó-
Porque jamás sabrás que estoy enamorado de vos.

Vos, suave y única;
vos, perdida y sola;
vos, extraña como ángeles
bailando en el océano más profundo,
deslizándote en el agua
justo como un sueño.

La luz del día me lamió y me dio forma,
debo haber dormido por días
y abriendo mis labios para respirar su nombre
abrí mis ojos y me encontré solo,
solo, solo sobre el mar embravecido,
el mar que robó a la única chica que amé,
ahogada en lo más profundo de mi alma.

Vos, suave y única;
vos, perdida y sola;
vos, justo como el cielo”

Robert Smith, The Cure

Just like heaven

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