Adiós a Humahuaca

Esa mañana nos levantamos relativamente temprano, tomamos unos mates en el patio de la posada, nos despedimos de sus amables habitantes y salimos caminando hasta la estación de Humahuaca, donde tomamos un micro con rumbo a Yavi. Inolvidable Humahuaca. Hay gente que me dice que no le gusta. A mi me llenó el corazón.

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