La paradoja peronista

Ya que vamos a tener -parece- un próximo presidente peronista; y que, al mismo tiempo, es miembro militante del Opus Dei, una de las ramas más ortodoxas, derechistas, conservadoras y ultra dogmáticas de la iglesia Católica Apostólica Romana, podemos aprovechar los tiempos políticos que corren para hacer un paralelo entre el movimiento peronista y la Iglesia de Cristo… por lo menos en esta cuestión dogmática; aunque sólo sea para que los apóstoles ultra K, que durante tantos años condenaron las liturgias creyentes y hoy van a votar a un miembro de la “Obra de Dios”, entiendan que no todo lo que brilla es oro… y viceversa:
La iglesia acuna personajes tan disímiles como Pío XII y el Padre Carlos Mujica. Con respecto a Mujica, no hace falta presentación… o tan sólo definirlo diciendo que era la imagen especular del Pío nazi (vale recordar que al cura villero lo ametralló la AAA, oscurísima rama peronista liderada por el “brujo” José López Rega, confidente del General)…
Los dos curas, uno Papa y el otro tercermundista, pertenecieron a la misma institución; sin embargo estaban parados, ideológicamente hablando, en las antípodas. Pasa lo mismo en el peronismo… tuvimos a Menem (soslayemos a Herminio y sus secuaces del ’83), luego a Néstor Kirchner; pasados doce años se nos está yendo Cristina, y nos llega, impuesto por ella, el manco Scioli (la oposición también es peronista, así se declaran Macri y Massa)…
Y no nos olvidemos de nuestro Papa católico, que también es peronista (pero desde hace poco, porque un par de años atrás era el hijo de puta de Bergoglio, líder de la oposición destituyente, ese que Hebe de Bonafini puteaba desde las puertas de la catedral, con reales ánimos incendiarios)

Por eso: cuando usted vote el próximo 25 de octubre, no piense mucho ni en religión, ni en cuestiones de idealismo, que todo ya es bastante confuso. Yo le recomiendo que antes de entrar al cuarto oscuro se fume un buen porro -y cuidado con Daniel, que ya se declaró un mortal “enemigo del fumo”-, o se clave un par de moscateles mañaneros, que los ricos y poderosos van a seguir chamuyando desde el diario y la TV, y usted, al igual que yo, se pelará el orto día tras día para parar la olla, o, como mínimo, el jarrito…
Y me olvidaba lo esencial: ¡AMÉN!… (los muchachos peronistas, junto a Francisco triunfaremos, y como siempre daremos, un grito de corazón ¡viva Jesús, viva Perón!)

peron

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