Una apropiación de Henry Miller en “Primavera Negra”

…”Y un día cualquiera te fumás tu primer porro, que es casi como leer a Dostoievski por vez primera, y como si de repente la carne se hubiera deshecho y la sangre bajo la piel se hubiera aglutinado con el aire, el mundo entero ruge nuevamente y el propio esqueleto se derrite como cera.
Recordás el olor del mantel donde reposa tu libro; mirás el relój y sólo restan cinco minutos para la eternidad; contás los objetos apilados en la repisa de la chimenea sólo por el placer de contarlos, porque el sonido de los números es un sonido totalmente nuevo en tu boca, porque todo lo nuevo y lo viejo, lo tomado y lo dejado, es un fuego y un hipnotismo.
Ahora cada puerta de la jaula está abierta, y cualquier dirección que tomes es una línea recta sobre la que rugen las oleadas, donde descienden las grandes rocas de mármol y de índigo para poner sus febriles huevos”…

hen

Los comentarios están cerrados.