Año nuevo en Valentín Alsina

Lo de siempre en las fiestas: se empiezan a disfrutar unas semanas antes y pasan más rápido que una tormenta de verano. El fin de año fue en casa de Catalina, en las tierras de 2′; y los protagonistas fueron nuevamente Boris con sus petardos y los partidos de fútbol, dos contra dos, en la terraza. Como siempre Omar en su continuo dar desde su riqueza humana. Y luego las conversaciones aburridas y de rigor: la política y la división de la vida en blanco y negro… necesariamente soslayable. Tampoco hubo alcohol -en mi caso-. Y fuimos y regresamos en auto, ya que al día siguiente por la noche estaríamos cenando con mis viejos en Villa Ventana. Un modo muy vertiginosos de comenzar el 2013. Las tomas en las que aparezco son de Boris Burd.

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