Paradoja

Cuando por fin arrojen la bomba, nadie esperará el fin con este dulce estoicismo…
¡Que paradoja!
La estrella que tanta vida nos da nos ha enseñado, ingenuamente, el más efectivo mecanismo de la muerte.
Nada se destruye-Niveles de energía-Todo se transforma,
la cera que recubre los huesos digitales se disuelve como las alas de Ícaro.

¡No se mira el momento del pikadón!, ¡no se mira el momento del pikadón!
Ella sueña su futuro eterno un segundo antes de la disolución.
No lo verá.

Paradoja

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