Yavi

Yavi es como el vacío, es lo más parecido al tiempo muerto y absolutamente detenido, es extático, silencioso y austero… hay gente, si, y lamentablemente la mayoría son los patéticos porteños disfrazados de coyas, esos que dejaron sus trabajos de cagada para rumbear a un sueño, a una propaganda de gaseosa en la cual son los absolutos protagonistas… lo cual no deja de dar bastante pena. Pero como el turista medio es bastante gregario, igual que la mierda en la cámara séptica, basta caminar un par de cuadras para encontrarse realmente solo y apartado de esa manada de simios. Entonces Yavi se mete dentro y detiene el ejercicio del pensar dando lugar a lo místico, a lo sagrado, a lo único que importa. Esta visita a Yavi data de enero de 2012, exactamente  del 21 y 22 de ese mes.

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