Lo último de lo último de lo último…

Sí, muere 2015. No en la cama de un hospital, ni en la guerra, ni por un plomo ni por terremoto ni por inanición: muere el 2015 de agotamiento y desgaste, de uso y abuso, muere de viejo, que es una muerte a lo que todo aspira.
Mucho se llevó este año que acaba, mucho que no volverá. Se expandieron las libertades, también, y se dejó un poco más atrás ese temor que encadena.
Las imágenes de lo último de lo último corresponden a una caminata dominguera de Caseros a Padua, 13 de diciembre, calor extremo, seis horas de pateada directo hasta Lupo’s house. Y no más que eso.
Hoy, 28 de diciembre, aún espero por la caminata final rumbo a La Hungaria o rumbo al río.
Que afloje el calor.

1 2 3 4 5 6 7 9 8 10 11 13 12 14 15 17 18 16 19 20

Los comentarios están cerrados.